Amiguitos y amiguitas, el pasado fin de semana nos largamos a Murcia para disfrutar de la ciudad, los conciertos y la maravillosa hospitalidad, generosidad y "disponibilidad" de Francisco y Teresa, que nos llevaron de tour guiado por el casco antiguo de la ciudad,(Ilustrándonos e informándonos, en todo momento, de los pormenores de cada recoveco de la misma ), destacaré de la visita, como no podría ser de otra manera en mi caso, jejejj, la exquisita gastronomía de la zona, especialmente durante el paseo matutino, con aquellas "monumentales" tapas a base de mojama y pulpo, regadas con un buen vino del terreno hmmm.. Realmente, deliciosas.
En fin, después de destacar la parte cultural de nuestra visita, sin duda, interesantísima, me centro ya, en la parte festivalo-musicalera, que es lo que me atañe normalmente, ejem, ejem..
Primero, destacar que algunos, entre los que me incluyo, recibimos el bautismo "pimentonero" en forma de lluvia y viento, adquirir entradas para asistir al concierto de P.J. Harvey, se convirtió finalmente en una odisea que no nos llevó a puerto alguno. ¡¡¡Vaya chopada!!! y sin entradas en la buchaca, válgame el cielo!!
Transcurría la tarde del viernes, sin sobresaltos, cubatas y timba pokera incluida, hecho que provocó el desconocimiento general sobre la hora real a la que nos hallábamos, jejjej.
Eso sí, ya sin lluvia en el horizonte, nos acercamos al área de conciertos, todos ya con nuestras acreditaciones pulseríles y con ganas de meternos tralla en el cuerpo, entonces empezó el caos de la organización, que nuevamente se equivocó en las indicaciones de las respectivas filas de entrada, parece ser que el año pasado sufrieron algo similar, lo que provocó empujones varios y el desconcierto de los allí congregados. Una vez subsanado, nos dirigimos al "pantallazo" de P.J. Harvey, todo quedo ahí, no me enteré prácticamente de nada, y creo que la mayoría tampoco.
A continuación, en el escenario Internacional, (más grande y más cercano a todo) los Maxïmo Park, viejos conocidos, pero con las baterías cargadas. Los de Newcastle ofrecieron un repertorio variado que incluyó gotas de su último trabajo, "Quicken the Heart" ("The kids are sick again", "In another World" ó la estupenda "Calm"), sus grandes éxitos, que acabaron como casi siempre con "Aply some pressure". Reconozco mi debilidad por estos achoooos!!!!
Más tarde, llegó Duffy y su primorosa banda, coros incluidos, para dejarnos los tímpanos destrozados, aire cincuentero y soul del bueno para una voz prodigiosa y rompetapones, todo sea dicho. Geniales!!
Cenados, más o menos, nos enganchamos al tren de Cat people, estos señores se parecen muchismo a los "Interpol",tanto en actitud como en aptitud, con canciones que recordaban también a los casi no imitados "Franz Ferdinand", jejjej, y alguna cancioncica con sabor a The Cure, no me dijeron mucho, sinceramente.
Seguidamente, Russian Red con Lourdes Hernández, voz radiante, angélical y de "coro catedralicio", si se me permite la expresión, canciones que me ponen los pelos como escarpías en "Nice thick feathers", "Take me home" o "Cigarettes" y en la espléndida versión del "Girls just want to have fun" de Cindy Lauper que la verdad(no de Murcia) bordan en directo.
Como colofón a la velada del viernes, auténtico fin de fiesta con Prodigy, energía de luces y sonido sampleados que a ritmo irrefenable, acabaron con mis vetustos huesos intentando dar saltos acompasados o no con el grito de guerra "Change my pitch up, smack my bitch up", vamos una fiestuqui punkiebakalera en toda regla. Continuará...
2 comentarios:
Mosquis, qué envidia.
Pues, todavía queda la segunda parte de mi relato...
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