miércoles, 23 de abril de 2008

Al otro lado de Fatih Akin


Después de no poder ver su primer largometraje, "Contra la pared" que tan buenas críticas recibió en su momento y que ganó el Oso de oro a la mejor película en el Festival de Berlín de 2004, me fui a ver al cine su última película "Al otro lado", un choque entre dos culturas a través de una serie de encuentros, relaciones e incluso muertes. Personas que se cruzan entre Alemania y Turquía, buscando perdón y a la vez reconciliación. A destacar los planos del campo y los viajes en coche por el litoral turco que evocan libertad y que me gustaron especialmente. En esa lucha por la libertad, en este caso de expresión, surge la figura de Ayten, una activista política que lucha apasionadamente por una causa, una mujer instintiva que conoce el mundo y el lenguaje de la calle. Emotiva película, que recomiendo encarecidamente por su visión particular de los turcos que viven en Alemania y por la denuncia política de una burocracia turca totalmente obsoleta. Los sonidos y músicas ancestrales de Estambul son una maravilla. Y para acabar, como decía su propio autor, solo la educación salvará el planeta, nunca mejor dicho.

domingo, 20 de abril de 2008

Niños Mutantes en el Loco

Diez y media de la noche en el Loco Club, y suena la melodía de "Where is my mind" de The Pixies, todo está a punto y unas cien almas expectantes aguardan la aparición en escena de los granadinos. Todo está dispuesto. Al frente de la formación, Juan Alberto Martínez (músico y letrista). En el ambiente, se respiran buenas vibraciones y la velada promete, suenan los primeros acordes de una de sus nuevas canciones, si mi memoria no me engaña creo que era "No sabes estar bien", pero como estoy un poco viejuno no lo puedo asegurar al cien por cien, sin embargo, mi cuerpo empezó a sufrir nerviosas convulsiones cuando interpretaron "En la Tierra", (no sé si por la canción en sí o por el soberano whisky con limón que había ingerido previamente),ebrio ó no, en mi opinión una de sus mejores canciones. Entre un hit y otro, iban intercalando nuevas canciones y en todo lo alto, la portentosa, clara y diáfana voz de Juan Alberto, (con silbiditos incluidos en una de ellas) chorro de voz que tiene el chaval y como últimamente nos tienen acostumbrados, impresionantes versiones de "Como yo te amo" y de "Electricistas", botes y más botes hasta tocar el cielo, el público entregado y la peña pidiendo bises sin piedad, en definitiva, la hora y media de concierto se me hizo cortísima. Tras acabar el mismo, encuentro con los maderos y todos con el cinturón de seguridad bien puesto, pero con la sensación de que los cubatas y las cervecitas iban a dictar sentencia, pero ahí que se nos apareció la Virgen, afortunadamente, Salva sopló y sopló hasta llegar a 0.12, vamos que el aparatito debía estar "unplugged" y felices y contentos de ronda nos marchamos. La temporada primavera-verano de conciertos acaba de empezar...

domingo, 13 de abril de 2008

La noche está estrellada


La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces, ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Como no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro, será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro, sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque ésta sea el último dolor que ella me causa.
Y éstos, los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda. (20 poemas de amor y una canción desesperada)