Tarde del domingo, normalmente de asueto total y de resaca, pero convencidos o no, el pasado día 8, Día Internacional de la mujer trabajadora, nos embarcamos en un viaje "relámpago" a Castellón. Objetivo llegar al concierto de Buzzcocks y Cute Lepers (banda estadounidense de power pop originaria de Seattle), que se celebraba en el Auditorio del Palau de Congresos.
Sin duda, creo que se puede y se debe abrir una etapa de conciertos "domingueros" a poco que el tema se proponga...., tiempo al tiempo.
Una vez llegados allí, la cuestión radicaba en que no teníamos entrada y éramos cuatro (que no gatos), hablamos con el señor de la taquilla y ante nuestra sorpresa nos indica que no hay entradas, pero que hay una remota posibilidad, si esperamos cinco minutos pasado el comienzo del concierto. Tensión y miradas de cierta esperanza, mezclada con ligera incredulidad. Al instante, aparece una chica realmente generosa (no por sus atributos), que nos entrega dos invitaciones que le sobraban, comenzamos a sonreir al ver que la proeza estaba a punto de tener ciertos visos de realidad. Pasados los cinco minutos o quizá diez, el taquillero (que se uniría a la fiesta más tarde) nos espeta que puede vendernos dos entradas. Prueba superada y encima a mitad de precio. Pillamos el ascensor y en el segundo piso se "performanceaa" el evento, parada en la improvisada barra y cervecitas al gaznate. Entramos en el aulario y abajo nos vemos a unos tíos pegándole trallazos a las guitarras, dos coristas celestiales y un batería gafapasta. Eran los Cute Lepers, ni puñetera idea de su existencia previa, el cerebro Steve Nix (The Briefs) y su directo potente, ciertamente punkarra, se marcan el larga duración "Terminal Boredom" casi entero y se marchan para dar paso a los protagonistas estelares de la velada, ni más ni menos, que The Buzzcocks con Pete Shelley (cantante) y Steve Diggle (guitarra) como supervivientes.
Se arrancan con temas de su último disco y con una energía impropia de su dilatada carrera, ritmos frenéticos y lirismo cachondo mezclado perfectamente con melodía pop. El bajista mero acompañante y el batería dejando a un servidor y resto de la peña atónitos por su exhibición merecidamente aplaudida, (se llegó a marcar un solo antológico), ante la salida del resto del grupo para tomarse un más que merecido descanso. A la vuelta, bises sin parar de sus grandes hits, "Ever fallen in love", "Orgasm addict", "Noise annoys", "Love you more", "Oh shit", "What do I get", "Lipstick", la impresionante "Promises", "I don't mind" y rematan la faena con "Whatever happened to?". No se puede pedir más a la hora y media de desgaste físico, a estos señores de la escena Manchester del mejor pop-punk de finales de los 70. Nos retiramos desgastados, pero felices de haber aprovechado al máximo un domingo cualquiera. Pasen y vean...
5 comentarios:
Que envidia jodío. Por cierto ¿con quien fuiste?
Ni me enteré. Habría hecho lo posible. El mismo domingo me envió un sms una amiga de Benicassim que estaba en el evento. Me dijo que los Buzzcocks fueron un lujo. Abrazo, Vicente.
Salva, nos fuimos Ana, Juan, Jorge (amigo de Juan) y un servidor. Llegamos diez minutos antes del concierto. Quizás, el marco no fuera el más adecuado pero estuvo muy bien. Me sorprendieron muy gratamente los Cute Lepers.
Wood, los Buzzcocks estuvieron impresionantes, con la voz de Pete Shelley sonando todavía como si fuera un chaval de 20 años y decirte que Cute Lepers no desentonaron ni lo más mínimo, e incluso participaron en una estupenda canción de Buzzcocks (Promises). Un fuerte abrazo Wood.
Hombre Vicente, gracias por llamar.
Carlos, no tengo excusa, pero hasta el último momento no sabía si ibamos a ir.
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