
El Sol crecía bajo tus nubes,
y mi lluvia caía sobre tus ojos azules.
Tiempos de tiranía sopesaban la balanza,
mientras hachas de guerra talaban árboles de esperanza.
Dentro de nuestro feudo hallábamos,
en cuentos de hadas inventados,
sueños de hermandad robados.
Tus senos amamantaron la libertad,
tus ruegos suplicaron ¡¡Con la guerra acabad, acabad!!.
El Rey de Gales construyó el futuro, lejos de tus dominios,
pero todos elegimos caminos de piedra sobre raíles humanos.
Largos ríos de dignidad entre tus venas,
oxígeno puro respirando en flores llenas.
Y si montañas de sombras siempre fueron alargadas,
nobles mineros llegaban de colinas lejanas.
Y si Gales, es el fruto de una madre,
una flor de delicioso olor enervó mi alma,
con trabajo levantose un reino de cobre,
derribadas las murallas, quedó todo en calma.
¿Hombres ó reyes?
Todos elegimos caminos de piedra sobre raíles humanos.
4 comentarios:
¿Rollo épico-reivindicativo? Está bien, pero no veo la música que le iría.
Sí, es una letra de amor épico dando caña al estilo del Holy Bible de Manic Street Preachers, me encantaría una música que fuera por esos derroteros.
Joder, Vicente, me has dejado un poco en shock. Está francamente bien, me ha gustado (a pesar de mi preferencia por los pequeños detalles en la poesía).
Me has sorprendido con este estilo.
Esta la tenía escrita en inglés, pero la he adaptado y modificado. No sé, contaba más con la reivindicación y el rechazo hacia las guerras y el tráfico de armas, que quizás afinar solamente con lo puramente lírico.
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