
A decir verdad, no me gustó tanto como otras películas de Emir Kusturica, (bastante alto puso el listón con Underground), la veo más al estilo de "Gato blanco, gato negro", pero tiene momentos divertidos e hilarantes dentro de lo que es un drama muy exagerado "made in Kusturica". El argumento está marcad0 por las tres promesas que un abuelo (Alekasander Bercek) le pide a su nieto Tsane (Uros Milovanovic) antes que parta a la gran ciudad, si no me engaño, Sarajevo.
En primer lugar, vender la vieja vaca, para conseguir el icono de San Nicolás, después conseguir algo que realmente quiera y como principal objetivo, encontrar novia (interpretada por la joven y bellísima actriz, Marija Petronijevic). Entre los secundarios, su propio hijo (Stribor Kusturica), por cierto, autor también de la música, muy folklórica, como nos tiene acostumbrados. También destacar a uno de sus actores "fetiche" (Miki Manojlovic), que interpreta a un inspector del gobierno que quiere cerrar la escuela del pueblo, para así evitar un gasto innecesario en calefacción, ya que, Tsane es el único alumno que queda en la aldea.
Destacar, como dato curioso, sus guiños a la cruenta guerra civil que dejó tantas heridas abiertas en la otrora antigua Yugoslavia. Se deja ver.
1 comentario:
Tengo pendiente Underground, pero Gato blanco, gato negro me gustó, dentro de los límites de Kusturica tan caótico como interesante, tan folklórico como intimista.
Esta no la ponen muy bien, es verdad.
Publicar un comentario