En mi pequeño mundo de hielo,
miles de prismas me están observando,
y aunque mis sueños están hibernando,
sólo tus manos derriten mi anhelo.
Deja que miles de flores crezcan a mi alrededor,
algunas romperán mi frialdad.
Deja que miles de cubos precipiten en mi interior,
algunos llegarán al mar de la realidad.
No me toques, no me toques,
subes mi temperatura,
y me conviertes,
en agua pura.
Dame de comer, dame de comer,
quiero dejar la estación fría,
y aunque algún día seas mía,
solo y cristalino he de permanecer.
Sal de mí, sal de mí,
quiero que seas feliz bajo el agua,
intenta estar en mi cima, intenta estar en mi cima,
contemplando la sexta parte de mí.
No me toques, no me toques,
subes mi temperatura,
y me conviertes,
en agua pura.
3 comentarios:
Está muy chula Vicente.
¿Te has planteado, si tienes obra suficiente, publicar un libro?
Joer, tío. Sólo te falta ponerle música.
Carlos, ya me gustaría, pero ni mucho menos estoy capacitado para ello. En lo que respecta a la música, necesitaría ampliar bastante mis conocimientos, pero sin duda, me encantaría, Salva, de momento, estoy aprendiendo a tocar la guitarra, aunque, sinceramente voy muy despacio. Espero ir mejorando...
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