
El que fue escudero de Jordan en los Bulls de Chicago, con 42 años de edad, mendiga por ligas menores europeas buscando aliviar su galopante ruina económica e intentar recuperar algo de los cerca de 120 millones de dólares que ganó durante 17 temporadas en la NBA. Parece ser, que no supo rodearse de buenos asesores y entre negocio y negocio frustrado, el otrora campeón olímpico en Barcelona 92 y Atlanta 96, hace de "mercenario" baloncestístico en campeonatos de poca enjundia como el finlandés y el sueco.
Incluso, hace unos meses, en el último All Stars de Las Vegas se rumoreaba con la posibilidad de que jugara en los Lakers, pero se quedó en nada y ahora el bueno de Scottie busca desesperadamente la posibilidad de entrenar a algún equipo NBA. Se habló incluso de los Bulls como primera opción, ya que, los de Illinois despidieron hace pocos días a Scott Skiles, pero ni por esas, de momento, se tendrá que conformar cómo mucho, en asistente. Se imaginan a Pau Gasol (el de Sant Boi, cada día está más cerca de los Bulls) entrenado por Scottie Pippen. ¿Quién dijo miedo?